25 mayo 2010

ética en Marketing


Normas de conductas éticas (norma de confidencialidad, normas de veracidad y normas de fidelidad):

Tres normas morales fundamentales de la ética profesional: la de confidencialidad, la de veracidad y la de fidelidad a las promesas hechas:

La CONFIDENCIALIDAD: Cualquier profesión implica que quien se desempeña está inmerso en un mar de información que tiene que ver (o incluso que no tiene que ver) con la naturaleza del trabajo que se realiza, pues bien, esa información hay que tenerla en secreto, y sin esta norma no es posible que haya confianza en la relación profesional y/o de trabajo.

La VERACIDAD: Siempre se debe comunicar la verdad de lo que es el producto y/o servicio que se ofrece, no decir ni mas ni menos. Esto se precisa en honor a la verdad: respetar esta prudencia de no decir de más o de menos es respetar la norma de veracidad. Y es común ver que se exagere, sobre todo por medios subliminales, lo que se ofrece, con lo cual se engaña, y por consecuencia no se está respetando la libertad del otro. Así que de la verdad lo que se sigue es el respeto por el otro a través de su libertad o autonomía, mientras que del engaño lo que se sigue es la burla del otro, a través de lo más propio de su persona, que es la libertad (impidiendo que el otro tome libremente sus decisiones).

La FIDELIDAD: Cuando se es responsable y atento para cumplir lo que en un contrato se ha prometido, se trata de ser responsable con los compromisos adquiridos. Es como una garantía que emerge de nuestra eticidad, por la cual somos responsables, más allá de lo legal, por lo que ofrecemos a través de nuestro oficio o profesión.